¡Hurra! ¡Tienes un nuevo perro! ¡Qué maravilla! Es muy divertido jugar y acariciarlo, pero los perros necesitan aprender que somos amables, al igual que nosotros necesitamos aprender a ser amables con ellos. Los perros se comunican con el cuerpo, no con palabras. Por eso, ¡tenemos que ser muy buenos interpretando sus señales! Si somos amables y cariñosos, tú y tu nuevo amigo seréis mejores amigos para siempre.