¡El aseo ayuda a mantener a tu perro limpio, sano y feliz! Acostumbrarlos desde pequeños a que los toquen, los cepillen y los manipulen hace que la experiencia sea más fácil. Como el peluquero puede dar un poco de miedo al principio, empieza con visitas cortas y positivas, ¡solo para saludar! Con golosinas, elogios y paciencia, tu cachorro aprenderá que la hora del aseo puede ser divertida.